RENESMEE

RENESMEE
Esta soy yo, Nessie, y mi historia..

miércoles, 22 de septiembre de 2010

CAPÍTULO 15º: Obseción amorosa.

Ya van dos meses, y creo que esto se ha vuelto más que una obseción, estuve sin él... sin Jake por dos meses. No sé que es más que una obseción, no lo sé, pero tampoco sé como pude resistir.
Debo admitir, que me ha servido tener dos ''amigos'' apoyándome todo este tiempo. En parte, Nahuel, el semivampiro que sabe todo sobre Jake, me ha estado mimando y cuidado todo este tiempo, aconsejándome y diciendo cuánto esta enamorado de mí, sería: brindandome cariño. Cada vez se pone más fuerte la cosa entre él y yo, y entre que no esta Jake para impedirlo, no sé si voy a poder aguantar todo este tiempo... Y luego, mi amigo humano, Marco, por el si que no siento nada... por ahora. Lo veo solo como lo que es amigo o mejor amigo. El tambien me apoyo, sabía que Jake se fue, y estuvo a mi lado todo este tiempo en el colegio, cortaron con Sarah y eso ha hecho que ella me odie aún más, lo cual no me importa lo más mínimo, solo pienso en Jacob.
Tambien debo contar que ambos (Marco y Nahuel) se ven más felices desde la desaparición de Jake, ya que, creen tener más oportunidades conmigo. Pero, me encantaría dejarme morir... no me importa nada, no quiero ninguna relación, excepto con Jacob.
Siento tanto haber dejado de escribir, aquí, en mi diario pero es que estuve tan deprimida. Es como un psicólogo al que le cuento todo, solo se deja escribir y le transmito lo que siento. Es genial.
Me sigo sintiendo tan mal, no tengo noticias, nada... ya no hay esperanzas, creo que me desidraté de tanto lagrimear, pero no lo puedo evitar. Y esa última noche, el mejor beso que jamás tuve hasta esa vez y que no volveré a tener.
Mis padres estan preocupados, especialmente Edward, ya que, como se sabe es muy sobreprotector y se siente algo culpable, piensa que el no me cuidó lo suficiente y que me tendría que haber advertido que estas cosas podrían pasar, pero no es así. Aquí la culpa no la tiene nadie, va si, Jacob. Oh no, ahi me agarró la bronca contra él de nuevo, es así, preocupación, bronca, odio, tristeza, etc. Nada de amor, felicidad, alegría en estos dos meses, desde que el me dejo.
Siempre ví esas típicas películas de amor, y me pregunté... ¿cómo sería que se perdiera un amor como e... (Ness para de escribir).




Contado por la narradora:
A Ness le tiemblan las manos, tienen un sobre que dice,
De: Jacob.
Para: Renesmee.
Mientras ella escribia tocaron la ventana, se asustó y se fijó qué era, al borde de esta, le dejaron ese sobre.
¿Será Jacob? ella no puede respirar, tiene ganas de llorar, pero no lo hará hasta saber qué dice la maldita carta, ¿malas o buenas noticias? ¿volverá? ¿será esta su última carta? ¿un adiós definitivo?. La curiosidad le entra por todos lados. La lee...



La carta, tiene manchas de grasa de automoviles, se vé que Jake no se alejó de ese rubro... o sea, que donde este, esta haciendo lo que más le gusta: dedicandose a los autos... o algo así.
Pero lo más importante, al fin... tengo noticias de él.
Esto es recien el comienzo.

AVISO!

Disculpen por no subir más capítulos... es que estuve ocupada, ahora bajo (:
¡Gracias por todo!

sábado, 7 de agosto de 2010

CAPÍTULO 14: Lluvia nula, plena sequía.

Ya van dos meses que no veo a Jake, no puedo soportarlo, siento que de a poco se me acaba el aire, que mi corazón deja de latir mientras corren los segundos, que la vida no es nada sin él, porque él es mi vida. No hay otra forma de describir lo que siento.
Cuando estaba con él, el pueblo más seco de todos llovía y llovía, regando los bosques con un agua cálida y dulce. Ahora, ese pueblo esta en las peores de sus sequías, solo y sin turistas que admiren la belleza que había tenido alguna vez, había tenido. Ya que ahora, es sólo un desierto con casas iguales sin gracia ni luz. Plena oscuridad, pleno hastío.
Creo que es la forma más cruel que me han castigado jamás, no es que lo hayan hecho alguna vez, pero, siento que de todos los castigos que yo he de poner en la lista de los peores, este es uno de ellos.
Aún recuerdo ese día que había escrito que fuimos con Jacob a cenar a ese restaurant finoli con el empleado fránces o que aparentaba serlo, y muy bien. Hasta los más delicados de los detalles me acuerdo, pero cuando intento recordar qué fue lo que me dijo Jake y sus gestos, es todo un borrón. Una neblina se exparse por mi mente, tapando así, su rostro, su sonrisa, su voz y lo más importante: sus palabras. Se me da bien olvidar las cosas que no quiero recordar, tal parece.
Estabamos sentados, y él se interrumpió con un suspiro cuando me contó todo, todo ese mal que le había hecho daño ultimamente lo desembuchó como quien no quiere la cosa:
- Ness, no... no nos podemos ver por un tiempo - sentía como se ahogaba al pronunciar esas palabras tan dolorosas para él como para mí.
Yo era fuerte y podía soportarlo en ese momento, o al menos eso creí, forcé la voz para hacerme la seria y pregunté confundida:
- ¿Qué? ¿Pe .. ro qué dices Jacob? - Como se vé, no me salió nada bien.
- Ness, hace unas semanas ¿qué digo? meses quizás, he estado perdiendo el control que ejercía sobre mí. El lobo que conoces - miró hacía la luna, y como si le hiciese daño, hizo un gesto de profundo dolor, apartó la vista, me miró y continuó - no sé muy bien qué me pasa, creemos que...
- ¿Creemos? - le interrumpí desesperada.
- Si, creemos. Consulté a Sam, no tuve remedio. Realmente me preocupa, es como si el lobo saliera sin que yo le consultase, y a veces se dispone a atacar. Ya... he atacado algunas personas y ...
Lo interrumpí con un grito ahogado ¿Jacob atacó a personas? ¿Humanos? ¿Gente INOCENTE? ¿realmente lo hizo? no... eso no era posible.
- Ness, tranquilízate. Por favor, Leah ya me ha detenido. Casi he atacado, mejor dicho. - me miró con gesto de preocupación, como si nunca me debio haber contado nada.
Para tranquilizarlo le dije...
- Continua -
- Si, esto... bueno, Sam dice que hubo un solo caso, en que uno de nuestros ancestros perdió el control, porque vivía más en el cuerpo de licántropo que en el de ser humano. Pero, no creo que este sea mi caso, porque, no estoy tanto tiempo como lobo. Pero, ¿viste cómo la luna hace que mi rostro sea... una atracción? al menos para los seres humanos, porque de noche no me han dejado de observar (cuando la luna esta llena, claro) como ahora, por ejemplo. Dime, necesito saberlo Ness, ¿qué ves?.
- Jake, eso estaba pensando... tu rostro se vé más hermosisimo de lo que jamás se ha visto. Pareces... sino fuera porque eres un licántropo, pareces un vampiro. Esa belleza sobre natural que hace en tí la luna, es la misma que hace en mi familia el sol, a excepción de que tu piel no brilla.
- Ness... Ness... escúchame, no..., me iré, te dejaré, creo que es lo mejor para tí.
- ¿Cómo? Jake, podemos hacer esto juntos.
- No - dijo y supe que era terminantemente - Ness, si te llego hacer daño alguno... si te llego a hacer lo que Sam le hizo a Emily, jamás me lo perdonaría.
Me quede pensando aterrorizada por dos cosas, uno, era la simple idea de alejarme de él y la otra era el rostro de Emily, la esposa de Sam, su chica, Sam hace años se le fue el control y lastimó a Emily, dejándole cicatrices. Oh, dios. Pero no, no me importaba un cuerno eso, yo solo quería estar con Jacob...
- Prométeme - dijo y su voz se fue quebrando - prométeme que te cuidarás, y que me olvidarás, a pesar de lo mucho que me cueste, sé lo que siente por tí ese Nahuel y ese Marco. No sé, elige tú. Por más que no me caigan bien, por razones obvias, prefiero que estes con ellos que conmigo. Lo siento Ness.
- Oh - fue lo único que pude decir, impactada.
- Ven demos un último paseo - suspiró.
Terminamos de cenar, y anduvimos por el bosque que dictaba hacía el norte.
- Te amo más que a nada en el mundo, y estas... estas hermosa Renesmee - me miró como si viese a una modelo desnuda o algo por el estilo. Me sonrojé.
- Te quiero - le respondí y le acaricié una mejilla.
- Yo no te quiero - dijo él y mis ojos se llenaron de lágrimas por esas palabras tan dolorosas y transparentes - Te amo - Ahora estaba llorando, pero de emoción, ¡Jacob me amaba!. No importaba nuestra separación, mientras sepa eso, que él me amaba a pesar de todo y que solo se alejaba por mi propio bien.
- Oh, Jacob, yo tambien te amo... - y antes de que siguiera me interrumpió con un beso, salvaje, desesperado, lleno de furia, angustia y pasión. Descontrol. Uno de los mejores besos, definitivamente.
Me agarró de la cintura y me apoyé sobre un árbol, la temperatura se iba elevando a medida que nuestros besos iban aumentando la sensación. Era increíble. Hasta que dijo:
- Ness, debemos detenernos.
- NO - dije y suspiré. Jacob ya se apartaba de mí.
Me sonrió, pero en su mirada habia dolor, profunda tristeza.

Me llevó hasta mi casa, y me dijo:
- Recuerda, cuando averigüe qué me pasa, y lo solucione nos volveremos a ver, mi amor.
- Lo sé - dije y mis ojos se volvieron a llenar de lágrimas.
- No llores, te amo - él tambien tenía los ojos húmedos, pero aguantaba, no quería que lo viese llorar y luego dijo - Recuerda, esto no será un adiós para siempre, eso sí, ojo con ese Nahuel.
- Claro que no, es sólo un amigo - mentí, apesar de que Nahuel a veces lo veía más que un amigo, Jacob lo superaba...por mucho.
- Esto no es un adiós para siempre, asi que... hasta la próxima.
- Hasta la próxima - susurré, mientras veía como se alejaba.
Subí y desde mi ventana pude oir aullidos, aullidos de mi licántropo. Mi Jake.

miércoles, 4 de agosto de 2010

13º CAPÍTULO: No importa a donde me lleves, mientras esté contigo.

Jacob condujo una ruta larga, por lo que me ví obligada a poner un CD de música clásica en el como se llame de la radio, lo cierto es que soy muy distinta a Jake en eso, él es un profesional en eso de los autos, un mécanico se podría decir, pero yo... no sé como haré para ganar mi licencia de conducir, porque a pesar de que conducía, aún no la tenía, pero... ¿quién iba a decirte algo cuando tu abuelo era ni más ni menos que el policía del pueblo? Que ventaja tenía eso.
Mi padre me había enseñado a querer y apreciar el estilo de la buena música clásica, el la adoraba y yo igual que él. Pero claro, Jacob no la soportaba y frunció el ceño cuando la puse, entonces dije:
- Vale, ¿qué música pongo? -
- La que tú quieras, Ness - me miró haciendo una sonrisa falsa.
- Ya sé que no te gusta este tipo de música - otra cosa en la que él y yo eramos tan diferentes - dime ¿qué pongo?.
- Oh, Nessie, vamos. No soy un niño caprichoso al que hay que darle si o si lo que quiere. - En su voz pareció haberle molestado mi insinuación pero luego se relajó y sonrió.
- Jake, no quiero verte mal, aunque sea por una canción, lo que sea. Vamos, ¡Quiero oir tu música! es divertida - le sonreí con una mirada de súplica. Él lo entendió perfectamente.
Suspiró y dijo:
- De acuerdo - y pusó música de Kiss, su banda favorita de Rock and Roll.
Tatareaba la canción, y no le salía nada mal. Tenía una voz... normal pero no fea. Melódica, con ritmo. Del uno al diez, creo que le daría un ocho o quizás un nueve. Entre esos.
No me había dado cuenta en lo estúpidos que habían sido mis pensamientos hasta ese momento, cuando Jake se detuvo y dijo:
- Llegamos -
Cuando abrí la puerta, era un restaurant de esos elegantes y finos, italianos, que se ven en las películas. ¿Cómo Jacob podría pagar semejante atención?. Y luego pensé que mis padres le habrán prestado dinero, pero no. El jamás aceptaría dinero de otros, en ese sentido era muy terco, igual que yo.
No pude evitar sonreír al saber que no me había equivocado con respecto a mi atuendo, Alice en realidad no se había equivocado. Estaba perfecta para ese tipo de lugares. Pero lo más raro era que quedaba enfrente del bosque. Pero bueno, un finoli italiano como ese puede estar donde quiera.
Un mozo con acento francés, nos atendio y dijo:
- Bonjour mademoiselle - Traducido "Hola señorita" y luego dijo - Hola Señor, ¿qué mesa desean?.
- Yo reservé una mesa, para Jacob Black - sonrió y el señor palideció y dijo:
- Oh lo siento, ¡reservó mesa y yo no lo atendí como debía! Vengan por favor, acepten mis disculpas.
- Todo bien, señor - le dije más cálida para que se le fuesen los nervios. Me ponía nerviosa hasta a mí.
- Gracias - respondió y nos llevó hasta la mesa.
Estaba al lado de una ventana en la cuál se admiraba la luna rodeada de estrellas. Pero me detuve, al ver como constrastaba Jake, no podía dejar de mirarle con esa sonrisa suya tan irresistible y cómo, en ese momento me preguntó:
- Ness, ¿qué quieres de cenar, amor? - Ah, me dijo amor, qué dulce eres..., pero rapidamente le conteste.
- Em, no lo sé. Lo que tu quieras, ya te lo dije antes, ¿no? - Sonrió apesar del malísimo chiste que acaba de decir, y pidió algo para los dos. Genial.
- ¿Y bien? - le dije.
Él me miró con cada extrañada y repitió:
- ¿Y bien? - me miró confundido - ¿y bien qué?.
- Sé que me trajiste aquí por algo, y ese algo creo que no es solo para cenar, ¿verdad?. Bien Jake, sea lo que sea, sé que no te hace nada bien. Ya, Suéltalo, por favor.
Suspiró y miró hacía la luna mientras pensaba, que ganas de sacarle una foto, pensé. Estaba precioso así. Y bueno la luna debería de ayudarle a los licántropos u hombres lobo en algo, ¿no?. Lo cierto era que la luna hacía que el rostro de Jacob sea el más perfecto de los que ví jamás.
Mientras observada detallademente su rostró, volvió a suspirar y comenzó a hablar...

domingo, 1 de agosto de 2010

12º CAPÍTULO: de camino a ... estar con Jake.

Lo que decía era verdad, eso de que Jake actuaba extraño no era tan solo imaginación mia.
Lo único que tenía hasta ahora era que el me quería proteger, y tan solo ese verbo me sacaba varias preguntas:
¿De qué? ¿Por qué? ¿Qué iba a pasar? ¿Éra tan grave? ¿Yo estaría bien? ¿Mi familia? y lo más importante ¿Él?.
Dios. No sabía como hacer que se alejaran de mi cabeza, eran un sin fin de preguntas, tan molestas como a la vez ciertas. Tenía que averiguarlo. Por mi bien, el de mi familia y Jacob.
No, y si acaso no estaban ellos, mi familia, involucrados en esto, y si tan solo era entre Jake y yo.
Oh.
No, no lo sé. Pero lo que aun fue extremadamente raro es que hoy a la tarde Jake me dijo que mañana a la noche cenáramos. No pude evitar que se me escapara una sonrisita picarona ante la idea. Mmm... una cena romántica, se podría decir, con Jacob. Él y yo solos. Esa privacidad que quería. ¡Por fin!. Y esta vez no me molestaría si Alice me ayudara a qué ponerme. Debía estar de lo más linda, no, hermosa, como jamás he estado. Todo para impresionarlo. Si, eso quería.

Esa tarde, me bañé (obviamente), me planche el pelo y me puse una vincha color blanca, que destacaba mi frente de piel sedosa, lisa y cremosa, y mejor aún sin acné. Y un vestido color perla que destacaba mi cintura, muy sexy.Le dije como unas cien veces gracias a mi tía Alice, ella me había ayudado en todo. El vestido lo pidió desde Francia, es una exagerada, losé. Tranquilamente podría ir a una tienda común y comprar a rebajas, pero bueno, ella es así.
Eran ya las 21.00 hs del sábado, esperaba a Jake más emocionada y nerviosa de lo que jamás estuve en toda mi vida. Mientras lo esperaba, por hacer algo fui y me cepille nuevamente el pelo lacio, y justo en ese momento llaman a la puerta...
Jacob estaba vestido de manera informal, el no era de ese estilo elegante, no, claro que no. Estaba cómodo así y no me quejaba, se veía lindo incluso aunque tuviese un taparrabo. Mmm... lindo. Mi tarzán.
Tenía una remera roja que era ajustada y destacaba su cuerpo ejercitado y sus músculos, unos jeans azules que se notaban nuevos y zapatillas Nike. Pero lo más lindo de todo era su sonrisa, esa sonrisa tan hermosa y tan irresistible. Y esos ojos... perfectos y ...
Jake se dió cuenta que estaba volando en una nube y habló:
- Ness, ¿vamos? - me tendió la mano hasta llegar a su coche, un VW plateado y me abrió la puerta como todo un caballero, y luego la cerró con suma delicadeza.
- No deberias a ver venido tan hermosa - no dejaba de mirarme y a la vez sonreir.
- Y tú no deberias tener esa sonrisa tan... perfecta - le sonreí a la vez y me guiño un ojo y arrancó el auto. No puedo describir la sensación que tuve cuando me guiño, me hizo desearlo, querer que fuese más mio de lo que ya era. Ah, Jacob.
- Enserio, no deberias haber venido tan hermosa.
- ¿Por qué? ¿a donde vamos? - y antes de que siguiera paró el auto y me interrumpió con un beso muy, pero muy largo.

viernes, 30 de julio de 2010

11º CAPÍTULO: ¿Qué me andas ocultando?

No se por qué, pero tenía un presentimiento: Jacob me ocultaba algo. Estaba segura, completamente. ¿Por qué?.
Desde que lo ví en la fiesta, o quizá desde antes, no lo sé. Pero me preocupa, realmente que sí. Nose la urgencia del asunto, nose si es grave o no. Si puede involucrar a Jake en algo serio como de vida o muerte.
En este preciso momento, estoy en mi cuarto, cerré la puerta y trato de que mis pensamientos no griten, porque si no, mi padre los oirá.
Siguiendo con Jake, ha estado actuando de un modo extraño... a veces de golpe me besa con una intensidad, como si fuese la última vez. Y otras, pierde el control, pero me dí cuenta de algo. Esto de la preocupación por él, me quitó el temor que le tenía a su autocontrol ahora lo único que temo es a perderlo o a que sufra. Jamás querría presenciar ese momento, antes muerta. Le amo tanto...Jacob.
Tenía que investigar, algo le pasaba. Y ya no aguantaba haciendome la que no me daba cuenta.
Tenía que preguntarle a Sam, Leah, y esos. La manada de Jake, o mejor dicho. Alfa y Alfa.
Lo cierto es que Jake había hecho su propia manada junto con Leah, Embry, Quil, Seth y Jacob, el Alfa de esta. Y luego estaban Sam y los demás. Tenía que ir e interrogarlos, si ellos leían los pensamientos de Jacob, deberían saber, seguro.
En eso entro mi madre, Bella y me trajo un regalo: Un libro. Pero no cualquier libro, uno de mis favoritos, sobre género lírico...poesía. Lo cierto es que me encantaba, me llegaba a lo más profundo de mi corazón a veces, y siempre encontraba preguntas que siempre me he hecho en las poesías. Para mí, son las llaves de algunas preguntas, te dan indirectas mezclando frases. Como acertijos, algo así. Y a veces eran tan expresivas...
- Gracias - le dije a mi madre y le dí un abrazo que duro un minuto mas o menos.
- De nada, Renesmee, sabes que te amo, ¿verdad? - me volvió a abrazar, pero esta vez más fuerte, sentía que no respiraba.
- Si, yo... ma .. sif .. uh... tu po..drías sol...tar...me - no me escuchó - ¡Me ..as..fi..xias! - casi lo grité, pero tampoco me escuchó, mi madre a veces el amor que tenía por mí, le cubría hasta los oídos. Y justo ahí apareció papá.
- Bella, mi vida, sueltala, le haces daño - dijo en apenas un murmuro.
- Oh, ¡Renesmee lo siento! - su rostro se tensó.
- Esta bien, Bella. Lo cierto es que sin contar el asfixio - le dí una sonrisa chistosa - el abrazo realmente lo necesitaba.
Cuando dije eso, su mirada se tornó dulce, me dió un beso en la frente, mi padre tambien y se alejaron.
Sola, pensé, sola otra vez. En parte quería estarlo, quería tener cierta privacidad, pero en otra, quería tener una privacidad con Jake, eso era. Si no, sentía un vacío, un hueco, en el pecho.
Entre mis pensamientos con Jacob, recordé el modo extraño en el que actuó ayer luego del colegio:
- Gracias por buscarme - le dije, y luego le dí un beso... apasionado, con chispas. ¡PUM!
- ¿Eh..? - no quería desprenderme de sus labios, pero él ya lo estaba haciendo.
- Lo siento, ahora no es el momento - dijo, y me miró sin sonreir siquiera, algo raro en él.
- De acuerdo - le respondí enojada, y puse los ojos en blancos.
- Oh vamos Ness, no te enojes conmigo. Por favor, yo solo quiero prote... nada.
- ¿protegerme? ¿de quién? ¿de tí? ¿cómo es eso?.
Suspiró y antes de que comenzara a hablar, Nahuel me tocó la espalda, me sobresalté y suspiré.
- Hola Nahuel - le tendí una mano, pero este la rechazó y me dió un beso en la mejilla.
- Hola Ness - dijo amigablemente o algo parecido.
Lo cierto es que me había olvidado de la presencia de Nahuel esos últimos ¿cuántos? ¿siete días? algo así.
Lo cierto era que él se quedaría a vivir por unos meses con nosotros, y comenzó a desayunar, almorzar y cenar junto conmigo la comida que nos hacía mi madre. Le gustaba, de hecho, más que la sangre humana o de animal. Lo mio era lo contrario, pero no me quejaba, me satisface no pensar en que soy una asesina.
Ese día, Jake me dejo con Nahuel, se gruñeron mutuamente, y desde ayer no lo he visto. Capaz quiere que me olvide de eso de "protegerme de él". Si cree que lo haré, se equivoca. Jamás me olvidare de esa frase. Nunca jamás.

miércoles, 28 de julio de 2010

10º CAPÍTULO: Oh, Oh.

Los pasos eran tranquilos pero a la vez rápidos, como un vampiro. ¿Pero quien...? me voltee para ver quien era, pero antes de eso, este habló.
- Nessie, vamos a dentro, tus amigos te esperan linda - era Nahuel, pero jamás me había llamado así, y parecía que al estar frente a Jake, quería darle celos y... Jake le respondió, interrumpiendo mis pensamientos.
- Claro, entrará a su fiesta, claro que si. Jamás la sacaría - y se levantó y agachó enfrente mio, dandome la espalda - Sube - me dijo con un guiño en el ojo.
Note como mis mejillas se sonrojaban, pobre Nahuel, pensé, pero claro. Jake le mostraba acá quien era mi novio.
- Ella ha venido conmigo - gruñó Nahuel.
- Callate ¿Nahuel? como sea, yo la llevaré, siempre lo he hecho - y le dedicó una sonrisa burlona.
- Si, es Nahuel. Y... con respecto a eso de que siempre lo has hecho, no dentro de poco.
Note como Jake perdía el control, me trepé a él y le dí un beso en la mejilla. Funcionó. Se tranqulizó y sonrió.
- No pienso lo mismo - dijo este y me llevó hasta la fiesta.
Llegamos y Sarah le dijo a Jake, cuando estaba a punto de irse...
- Puedes quedarte - le dedico una sonrisa intentando ser simpática - si quieres - añadió.
Jake me miró de reojo y yo asentí. Si el quería que se quedase, pero la situación sería tensa e incómoda con Nahuel, allí, presente.
Entonces dijo:
- Me quedaré - y ví como a Sarah se le iluminaba el rostro - pero por ella - y me señaló, Sarah había pasado de estar con las mejillas rosas y una sonrisa, a... cejas fruncidas, labios cerrados y ahora toda roja.
Y así dijo entre dientes:
- Como tú quieras -
Hasta ese momento no había advertido la presencia de Marco, el bombóm del colegio, el chico de Sarah. Pero claro, Nahuel y Jacob le pasaban el trapo, sarcasticamente, claro.

Sophie empezó a poner música, y todos comenzaron a ascender a "La Pista de Baile" que era el jardín de Sophie, muy bien decorado. Con globos, serpentinas, DJ'S, etc. Excelente.
En ese momento, sentí que dos manos, justo en el mismo tiempo, me tomaron uno de una mano y otro de otra...
Oh, Oh, entonces sentí una mano del mismo temperamento que la mía, Nahuel. Y otra que sentía latir sangre por sus venas, pero no era de Jacob, no...
Era una mano de una piel color natural, y cuando le ví la cara, sus dos ojos azules me impactaron. Era Marco.
¿Y Jacob? Entonces, justo entonces, sentí un gruñido por lo bajo que me agarraba de la cintura y me llevaba hacia la pista de baile, sus brazos eran cálidos, su piel morena, y su irresistible sonrisa, Jacob.
- Con permiso señoritos, esta dama es mi dama - y dió una risa muy burlona.
No pude evitar contenerme, y reirme junto con él. No me quise voltear, pero me imaginaba los rostros de los otros dos. Marco pálido y con cara de sorprendido y Nahuel enojado y con cejas fruncidas.
Justo cuando Jake me sacó a bailar, pusieron un lento, puso sus manos en mi cintura, y yo las mias en sus hombros. No parabamos de mirarnos, y él suspiro y dijo:
- Te amo - lo dijo de una forma mágica, apasionada, sobreprotectora, cálida, todo. Y que él me lo dijera era lo mejor de todo.
Y luego, me apretó contra su pecho y repitió:
- Te amo - al segundo me apartó de su pecho, y antes de que pudiese suspirar, sus labios se inclinaron hacia los mios en un apasionado beso...uno de los más largos que jamás habia tenido...y los más cálidos.

lunes, 26 de julio de 2010

9º CAPÍTULO: FIESTA.

Bajé de la escalera, y Nahuel me esperaba abajo con una camisa color celeste a rayas, jean y zapatillas blancas. Impecable. ¿Yo? se podría decir que tambien.
Un vestido color café, hasta las rodillas, escote en V, de mangas cortas. Como lo describí antes. Me pinté los labios de un ligero chocolate claro, que me hacía combinación con el vestido.
Casi al abrir la puerta, observé en el reflejo del espejo que había junto a esta, como quedabamos. Perfectos. Pareciamos dos modelos jóvenes con una vida por delante. Noté que en ese momento estuve diez minutos sin pensar en Jacob. Jake, el amor de mi vida. Mi sueño. Vaya, espero que esto no sea lo que estoy pensando, me dije.
Al llegar, Sophie nos recibió con una amplia sonrisa, simpática como siempre. Lucía una camisa de mangas cortas a cuadros, roja y blanca. Y una pollera blanca, le sentaba bien. Noté como se sonrojó al mirar a Nahuel, obviamente era tan lindo, que hasta ella lo vió de reojo varias veces. En realidad no solo ella, todas. Hasta Sarah, que me miró con una bronca. Jaja.
Oí como Sarah decía a otras chicas:
- Encima la muy creída, trajo a ese que parece un modelito internacional, para creersela más de lo debido. ¿Quién se cree que es? ¡Por dios! Ya mucho que me quiere quitar a mi novio. Y encima...
Blablabla, no quise ni oir. Además justo en ese momento sonó el timbre ¿Quién podría ser? pensé. Estaban todos, o al menos eso creía.
Cuando le ví, la cara se me descompuso totalmente, era Jake, ¿qué hacía ahí?.
- Soy el novio de Renesmee - dijo descaradamente - quiero hablar con ella un segundo, ¿vale? -
- Oh, si, claro - dijo Sophie y luego gritó - Ness.
- Ya, ya - dije con mala gana.
- Ven afuera - dijo Jake, el cual tenía un rostro reprimido por el dolor, la furía ¿y que más?.
Antes de salir, oí otra vez la insoportable voz quejosa y además chillona de Sarah:
- Ufa, ahora otro. Pero ¡Por favor! encima este esta mucho mejor - no sabía a quien se refería, pero creo que a Jake.
Al salir Jacob se detuvo en la esquina de la casa de Sophie, se sentó en un banco y me hizo un gesto con la mano que me indicaba que me siente yo tambien, lo hice.
- ¿Qué haces aquí? - dije enfurecida, rompiendo el silencio.
- Sé que estas enojada, porque hace... un tiempo que no nos vemos Nessie, lo siento mucho amor. Yo te amo más que a nada en el mundo, pero no puedo creer que pensases que te había abandonado, ¡Yo te amo! ¿Qué no puedes entender eso acaso? - suspiró y siguió - Y tambien sé que invitaste a ese Nahuel lo que no me parece bueno ya que...
- Espera un segundo - le interrumpí por mi sorpresa - ¿Cómo sabes todo eso?, es decir, ¿qué pensé que me habías abandonado y eso? y ¿lo de Nahuel? ¿Cómo es que...? - miré al vació, pensando. ¿Cómo sabía todo eso?.
- Bueno, esto.. yo - se puso nervioso.
- Mi padre - respondí, no lo podía creer, pues claro él me leía la mente.
- Al principio no quizo, pero le insistí en que me contase, y eso. Y lo bueno, me contó. Pero no lo culpes a Edward, culpame a mí. Es que me preocupo por tí.
- Jacob yo... - y mis lágrimas salieron sin aviso, Jake, agarro mis rostro con suavidad y calidez y aferro sus labios junto a los mios. Sintiendo así una gran llama de pasión.
Él no podía verme llorar, jamás.
Pero justo en ese momento sentí los pasos de alguien acercandose a la esquina de la casa, ¿y ahora qué? pensé mientras me apartaba de los labios de Jake para ver quién era.