RENESMEE

RENESMEE
Esta soy yo, Nessie, y mi historia..

sábado, 7 de agosto de 2010

CAPÍTULO 14: Lluvia nula, plena sequía.

Ya van dos meses que no veo a Jake, no puedo soportarlo, siento que de a poco se me acaba el aire, que mi corazón deja de latir mientras corren los segundos, que la vida no es nada sin él, porque él es mi vida. No hay otra forma de describir lo que siento.
Cuando estaba con él, el pueblo más seco de todos llovía y llovía, regando los bosques con un agua cálida y dulce. Ahora, ese pueblo esta en las peores de sus sequías, solo y sin turistas que admiren la belleza que había tenido alguna vez, había tenido. Ya que ahora, es sólo un desierto con casas iguales sin gracia ni luz. Plena oscuridad, pleno hastío.
Creo que es la forma más cruel que me han castigado jamás, no es que lo hayan hecho alguna vez, pero, siento que de todos los castigos que yo he de poner en la lista de los peores, este es uno de ellos.
Aún recuerdo ese día que había escrito que fuimos con Jacob a cenar a ese restaurant finoli con el empleado fránces o que aparentaba serlo, y muy bien. Hasta los más delicados de los detalles me acuerdo, pero cuando intento recordar qué fue lo que me dijo Jake y sus gestos, es todo un borrón. Una neblina se exparse por mi mente, tapando así, su rostro, su sonrisa, su voz y lo más importante: sus palabras. Se me da bien olvidar las cosas que no quiero recordar, tal parece.
Estabamos sentados, y él se interrumpió con un suspiro cuando me contó todo, todo ese mal que le había hecho daño ultimamente lo desembuchó como quien no quiere la cosa:
- Ness, no... no nos podemos ver por un tiempo - sentía como se ahogaba al pronunciar esas palabras tan dolorosas para él como para mí.
Yo era fuerte y podía soportarlo en ese momento, o al menos eso creí, forcé la voz para hacerme la seria y pregunté confundida:
- ¿Qué? ¿Pe .. ro qué dices Jacob? - Como se vé, no me salió nada bien.
- Ness, hace unas semanas ¿qué digo? meses quizás, he estado perdiendo el control que ejercía sobre mí. El lobo que conoces - miró hacía la luna, y como si le hiciese daño, hizo un gesto de profundo dolor, apartó la vista, me miró y continuó - no sé muy bien qué me pasa, creemos que...
- ¿Creemos? - le interrumpí desesperada.
- Si, creemos. Consulté a Sam, no tuve remedio. Realmente me preocupa, es como si el lobo saliera sin que yo le consultase, y a veces se dispone a atacar. Ya... he atacado algunas personas y ...
Lo interrumpí con un grito ahogado ¿Jacob atacó a personas? ¿Humanos? ¿Gente INOCENTE? ¿realmente lo hizo? no... eso no era posible.
- Ness, tranquilízate. Por favor, Leah ya me ha detenido. Casi he atacado, mejor dicho. - me miró con gesto de preocupación, como si nunca me debio haber contado nada.
Para tranquilizarlo le dije...
- Continua -
- Si, esto... bueno, Sam dice que hubo un solo caso, en que uno de nuestros ancestros perdió el control, porque vivía más en el cuerpo de licántropo que en el de ser humano. Pero, no creo que este sea mi caso, porque, no estoy tanto tiempo como lobo. Pero, ¿viste cómo la luna hace que mi rostro sea... una atracción? al menos para los seres humanos, porque de noche no me han dejado de observar (cuando la luna esta llena, claro) como ahora, por ejemplo. Dime, necesito saberlo Ness, ¿qué ves?.
- Jake, eso estaba pensando... tu rostro se vé más hermosisimo de lo que jamás se ha visto. Pareces... sino fuera porque eres un licántropo, pareces un vampiro. Esa belleza sobre natural que hace en tí la luna, es la misma que hace en mi familia el sol, a excepción de que tu piel no brilla.
- Ness... Ness... escúchame, no..., me iré, te dejaré, creo que es lo mejor para tí.
- ¿Cómo? Jake, podemos hacer esto juntos.
- No - dijo y supe que era terminantemente - Ness, si te llego hacer daño alguno... si te llego a hacer lo que Sam le hizo a Emily, jamás me lo perdonaría.
Me quede pensando aterrorizada por dos cosas, uno, era la simple idea de alejarme de él y la otra era el rostro de Emily, la esposa de Sam, su chica, Sam hace años se le fue el control y lastimó a Emily, dejándole cicatrices. Oh, dios. Pero no, no me importaba un cuerno eso, yo solo quería estar con Jacob...
- Prométeme - dijo y su voz se fue quebrando - prométeme que te cuidarás, y que me olvidarás, a pesar de lo mucho que me cueste, sé lo que siente por tí ese Nahuel y ese Marco. No sé, elige tú. Por más que no me caigan bien, por razones obvias, prefiero que estes con ellos que conmigo. Lo siento Ness.
- Oh - fue lo único que pude decir, impactada.
- Ven demos un último paseo - suspiró.
Terminamos de cenar, y anduvimos por el bosque que dictaba hacía el norte.
- Te amo más que a nada en el mundo, y estas... estas hermosa Renesmee - me miró como si viese a una modelo desnuda o algo por el estilo. Me sonrojé.
- Te quiero - le respondí y le acaricié una mejilla.
- Yo no te quiero - dijo él y mis ojos se llenaron de lágrimas por esas palabras tan dolorosas y transparentes - Te amo - Ahora estaba llorando, pero de emoción, ¡Jacob me amaba!. No importaba nuestra separación, mientras sepa eso, que él me amaba a pesar de todo y que solo se alejaba por mi propio bien.
- Oh, Jacob, yo tambien te amo... - y antes de que siguiera me interrumpió con un beso, salvaje, desesperado, lleno de furia, angustia y pasión. Descontrol. Uno de los mejores besos, definitivamente.
Me agarró de la cintura y me apoyé sobre un árbol, la temperatura se iba elevando a medida que nuestros besos iban aumentando la sensación. Era increíble. Hasta que dijo:
- Ness, debemos detenernos.
- NO - dije y suspiré. Jacob ya se apartaba de mí.
Me sonrió, pero en su mirada habia dolor, profunda tristeza.

Me llevó hasta mi casa, y me dijo:
- Recuerda, cuando averigüe qué me pasa, y lo solucione nos volveremos a ver, mi amor.
- Lo sé - dije y mis ojos se volvieron a llenar de lágrimas.
- No llores, te amo - él tambien tenía los ojos húmedos, pero aguantaba, no quería que lo viese llorar y luego dijo - Recuerda, esto no será un adiós para siempre, eso sí, ojo con ese Nahuel.
- Claro que no, es sólo un amigo - mentí, apesar de que Nahuel a veces lo veía más que un amigo, Jacob lo superaba...por mucho.
- Esto no es un adiós para siempre, asi que... hasta la próxima.
- Hasta la próxima - susurré, mientras veía como se alejaba.
Subí y desde mi ventana pude oir aullidos, aullidos de mi licántropo. Mi Jake.

miércoles, 4 de agosto de 2010

13º CAPÍTULO: No importa a donde me lleves, mientras esté contigo.

Jacob condujo una ruta larga, por lo que me ví obligada a poner un CD de música clásica en el como se llame de la radio, lo cierto es que soy muy distinta a Jake en eso, él es un profesional en eso de los autos, un mécanico se podría decir, pero yo... no sé como haré para ganar mi licencia de conducir, porque a pesar de que conducía, aún no la tenía, pero... ¿quién iba a decirte algo cuando tu abuelo era ni más ni menos que el policía del pueblo? Que ventaja tenía eso.
Mi padre me había enseñado a querer y apreciar el estilo de la buena música clásica, el la adoraba y yo igual que él. Pero claro, Jacob no la soportaba y frunció el ceño cuando la puse, entonces dije:
- Vale, ¿qué música pongo? -
- La que tú quieras, Ness - me miró haciendo una sonrisa falsa.
- Ya sé que no te gusta este tipo de música - otra cosa en la que él y yo eramos tan diferentes - dime ¿qué pongo?.
- Oh, Nessie, vamos. No soy un niño caprichoso al que hay que darle si o si lo que quiere. - En su voz pareció haberle molestado mi insinuación pero luego se relajó y sonrió.
- Jake, no quiero verte mal, aunque sea por una canción, lo que sea. Vamos, ¡Quiero oir tu música! es divertida - le sonreí con una mirada de súplica. Él lo entendió perfectamente.
Suspiró y dijo:
- De acuerdo - y pusó música de Kiss, su banda favorita de Rock and Roll.
Tatareaba la canción, y no le salía nada mal. Tenía una voz... normal pero no fea. Melódica, con ritmo. Del uno al diez, creo que le daría un ocho o quizás un nueve. Entre esos.
No me había dado cuenta en lo estúpidos que habían sido mis pensamientos hasta ese momento, cuando Jake se detuvo y dijo:
- Llegamos -
Cuando abrí la puerta, era un restaurant de esos elegantes y finos, italianos, que se ven en las películas. ¿Cómo Jacob podría pagar semejante atención?. Y luego pensé que mis padres le habrán prestado dinero, pero no. El jamás aceptaría dinero de otros, en ese sentido era muy terco, igual que yo.
No pude evitar sonreír al saber que no me había equivocado con respecto a mi atuendo, Alice en realidad no se había equivocado. Estaba perfecta para ese tipo de lugares. Pero lo más raro era que quedaba enfrente del bosque. Pero bueno, un finoli italiano como ese puede estar donde quiera.
Un mozo con acento francés, nos atendio y dijo:
- Bonjour mademoiselle - Traducido "Hola señorita" y luego dijo - Hola Señor, ¿qué mesa desean?.
- Yo reservé una mesa, para Jacob Black - sonrió y el señor palideció y dijo:
- Oh lo siento, ¡reservó mesa y yo no lo atendí como debía! Vengan por favor, acepten mis disculpas.
- Todo bien, señor - le dije más cálida para que se le fuesen los nervios. Me ponía nerviosa hasta a mí.
- Gracias - respondió y nos llevó hasta la mesa.
Estaba al lado de una ventana en la cuál se admiraba la luna rodeada de estrellas. Pero me detuve, al ver como constrastaba Jake, no podía dejar de mirarle con esa sonrisa suya tan irresistible y cómo, en ese momento me preguntó:
- Ness, ¿qué quieres de cenar, amor? - Ah, me dijo amor, qué dulce eres..., pero rapidamente le conteste.
- Em, no lo sé. Lo que tu quieras, ya te lo dije antes, ¿no? - Sonrió apesar del malísimo chiste que acaba de decir, y pidió algo para los dos. Genial.
- ¿Y bien? - le dije.
Él me miró con cada extrañada y repitió:
- ¿Y bien? - me miró confundido - ¿y bien qué?.
- Sé que me trajiste aquí por algo, y ese algo creo que no es solo para cenar, ¿verdad?. Bien Jake, sea lo que sea, sé que no te hace nada bien. Ya, Suéltalo, por favor.
Suspiró y miró hacía la luna mientras pensaba, que ganas de sacarle una foto, pensé. Estaba precioso así. Y bueno la luna debería de ayudarle a los licántropos u hombres lobo en algo, ¿no?. Lo cierto era que la luna hacía que el rostro de Jacob sea el más perfecto de los que ví jamás.
Mientras observada detallademente su rostró, volvió a suspirar y comenzó a hablar...

domingo, 1 de agosto de 2010

12º CAPÍTULO: de camino a ... estar con Jake.

Lo que decía era verdad, eso de que Jake actuaba extraño no era tan solo imaginación mia.
Lo único que tenía hasta ahora era que el me quería proteger, y tan solo ese verbo me sacaba varias preguntas:
¿De qué? ¿Por qué? ¿Qué iba a pasar? ¿Éra tan grave? ¿Yo estaría bien? ¿Mi familia? y lo más importante ¿Él?.
Dios. No sabía como hacer que se alejaran de mi cabeza, eran un sin fin de preguntas, tan molestas como a la vez ciertas. Tenía que averiguarlo. Por mi bien, el de mi familia y Jacob.
No, y si acaso no estaban ellos, mi familia, involucrados en esto, y si tan solo era entre Jake y yo.
Oh.
No, no lo sé. Pero lo que aun fue extremadamente raro es que hoy a la tarde Jake me dijo que mañana a la noche cenáramos. No pude evitar que se me escapara una sonrisita picarona ante la idea. Mmm... una cena romántica, se podría decir, con Jacob. Él y yo solos. Esa privacidad que quería. ¡Por fin!. Y esta vez no me molestaría si Alice me ayudara a qué ponerme. Debía estar de lo más linda, no, hermosa, como jamás he estado. Todo para impresionarlo. Si, eso quería.

Esa tarde, me bañé (obviamente), me planche el pelo y me puse una vincha color blanca, que destacaba mi frente de piel sedosa, lisa y cremosa, y mejor aún sin acné. Y un vestido color perla que destacaba mi cintura, muy sexy.Le dije como unas cien veces gracias a mi tía Alice, ella me había ayudado en todo. El vestido lo pidió desde Francia, es una exagerada, losé. Tranquilamente podría ir a una tienda común y comprar a rebajas, pero bueno, ella es así.
Eran ya las 21.00 hs del sábado, esperaba a Jake más emocionada y nerviosa de lo que jamás estuve en toda mi vida. Mientras lo esperaba, por hacer algo fui y me cepille nuevamente el pelo lacio, y justo en ese momento llaman a la puerta...
Jacob estaba vestido de manera informal, el no era de ese estilo elegante, no, claro que no. Estaba cómodo así y no me quejaba, se veía lindo incluso aunque tuviese un taparrabo. Mmm... lindo. Mi tarzán.
Tenía una remera roja que era ajustada y destacaba su cuerpo ejercitado y sus músculos, unos jeans azules que se notaban nuevos y zapatillas Nike. Pero lo más lindo de todo era su sonrisa, esa sonrisa tan hermosa y tan irresistible. Y esos ojos... perfectos y ...
Jake se dió cuenta que estaba volando en una nube y habló:
- Ness, ¿vamos? - me tendió la mano hasta llegar a su coche, un VW plateado y me abrió la puerta como todo un caballero, y luego la cerró con suma delicadeza.
- No deberias a ver venido tan hermosa - no dejaba de mirarme y a la vez sonreir.
- Y tú no deberias tener esa sonrisa tan... perfecta - le sonreí a la vez y me guiño un ojo y arrancó el auto. No puedo describir la sensación que tuve cuando me guiño, me hizo desearlo, querer que fuese más mio de lo que ya era. Ah, Jacob.
- Enserio, no deberias haber venido tan hermosa.
- ¿Por qué? ¿a donde vamos? - y antes de que siguiera paró el auto y me interrumpió con un beso muy, pero muy largo.