RENESMEE

RENESMEE
Esta soy yo, Nessie, y mi historia..

viernes, 30 de julio de 2010

11º CAPÍTULO: ¿Qué me andas ocultando?

No se por qué, pero tenía un presentimiento: Jacob me ocultaba algo. Estaba segura, completamente. ¿Por qué?.
Desde que lo ví en la fiesta, o quizá desde antes, no lo sé. Pero me preocupa, realmente que sí. Nose la urgencia del asunto, nose si es grave o no. Si puede involucrar a Jake en algo serio como de vida o muerte.
En este preciso momento, estoy en mi cuarto, cerré la puerta y trato de que mis pensamientos no griten, porque si no, mi padre los oirá.
Siguiendo con Jake, ha estado actuando de un modo extraño... a veces de golpe me besa con una intensidad, como si fuese la última vez. Y otras, pierde el control, pero me dí cuenta de algo. Esto de la preocupación por él, me quitó el temor que le tenía a su autocontrol ahora lo único que temo es a perderlo o a que sufra. Jamás querría presenciar ese momento, antes muerta. Le amo tanto...Jacob.
Tenía que investigar, algo le pasaba. Y ya no aguantaba haciendome la que no me daba cuenta.
Tenía que preguntarle a Sam, Leah, y esos. La manada de Jake, o mejor dicho. Alfa y Alfa.
Lo cierto es que Jake había hecho su propia manada junto con Leah, Embry, Quil, Seth y Jacob, el Alfa de esta. Y luego estaban Sam y los demás. Tenía que ir e interrogarlos, si ellos leían los pensamientos de Jacob, deberían saber, seguro.
En eso entro mi madre, Bella y me trajo un regalo: Un libro. Pero no cualquier libro, uno de mis favoritos, sobre género lírico...poesía. Lo cierto es que me encantaba, me llegaba a lo más profundo de mi corazón a veces, y siempre encontraba preguntas que siempre me he hecho en las poesías. Para mí, son las llaves de algunas preguntas, te dan indirectas mezclando frases. Como acertijos, algo así. Y a veces eran tan expresivas...
- Gracias - le dije a mi madre y le dí un abrazo que duro un minuto mas o menos.
- De nada, Renesmee, sabes que te amo, ¿verdad? - me volvió a abrazar, pero esta vez más fuerte, sentía que no respiraba.
- Si, yo... ma .. sif .. uh... tu po..drías sol...tar...me - no me escuchó - ¡Me ..as..fi..xias! - casi lo grité, pero tampoco me escuchó, mi madre a veces el amor que tenía por mí, le cubría hasta los oídos. Y justo ahí apareció papá.
- Bella, mi vida, sueltala, le haces daño - dijo en apenas un murmuro.
- Oh, ¡Renesmee lo siento! - su rostro se tensó.
- Esta bien, Bella. Lo cierto es que sin contar el asfixio - le dí una sonrisa chistosa - el abrazo realmente lo necesitaba.
Cuando dije eso, su mirada se tornó dulce, me dió un beso en la frente, mi padre tambien y se alejaron.
Sola, pensé, sola otra vez. En parte quería estarlo, quería tener cierta privacidad, pero en otra, quería tener una privacidad con Jake, eso era. Si no, sentía un vacío, un hueco, en el pecho.
Entre mis pensamientos con Jacob, recordé el modo extraño en el que actuó ayer luego del colegio:
- Gracias por buscarme - le dije, y luego le dí un beso... apasionado, con chispas. ¡PUM!
- ¿Eh..? - no quería desprenderme de sus labios, pero él ya lo estaba haciendo.
- Lo siento, ahora no es el momento - dijo, y me miró sin sonreir siquiera, algo raro en él.
- De acuerdo - le respondí enojada, y puse los ojos en blancos.
- Oh vamos Ness, no te enojes conmigo. Por favor, yo solo quiero prote... nada.
- ¿protegerme? ¿de quién? ¿de tí? ¿cómo es eso?.
Suspiró y antes de que comenzara a hablar, Nahuel me tocó la espalda, me sobresalté y suspiré.
- Hola Nahuel - le tendí una mano, pero este la rechazó y me dió un beso en la mejilla.
- Hola Ness - dijo amigablemente o algo parecido.
Lo cierto es que me había olvidado de la presencia de Nahuel esos últimos ¿cuántos? ¿siete días? algo así.
Lo cierto era que él se quedaría a vivir por unos meses con nosotros, y comenzó a desayunar, almorzar y cenar junto conmigo la comida que nos hacía mi madre. Le gustaba, de hecho, más que la sangre humana o de animal. Lo mio era lo contrario, pero no me quejaba, me satisface no pensar en que soy una asesina.
Ese día, Jake me dejo con Nahuel, se gruñeron mutuamente, y desde ayer no lo he visto. Capaz quiere que me olvide de eso de "protegerme de él". Si cree que lo haré, se equivoca. Jamás me olvidare de esa frase. Nunca jamás.

miércoles, 28 de julio de 2010

10º CAPÍTULO: Oh, Oh.

Los pasos eran tranquilos pero a la vez rápidos, como un vampiro. ¿Pero quien...? me voltee para ver quien era, pero antes de eso, este habló.
- Nessie, vamos a dentro, tus amigos te esperan linda - era Nahuel, pero jamás me había llamado así, y parecía que al estar frente a Jake, quería darle celos y... Jake le respondió, interrumpiendo mis pensamientos.
- Claro, entrará a su fiesta, claro que si. Jamás la sacaría - y se levantó y agachó enfrente mio, dandome la espalda - Sube - me dijo con un guiño en el ojo.
Note como mis mejillas se sonrojaban, pobre Nahuel, pensé, pero claro. Jake le mostraba acá quien era mi novio.
- Ella ha venido conmigo - gruñó Nahuel.
- Callate ¿Nahuel? como sea, yo la llevaré, siempre lo he hecho - y le dedicó una sonrisa burlona.
- Si, es Nahuel. Y... con respecto a eso de que siempre lo has hecho, no dentro de poco.
Note como Jake perdía el control, me trepé a él y le dí un beso en la mejilla. Funcionó. Se tranqulizó y sonrió.
- No pienso lo mismo - dijo este y me llevó hasta la fiesta.
Llegamos y Sarah le dijo a Jake, cuando estaba a punto de irse...
- Puedes quedarte - le dedico una sonrisa intentando ser simpática - si quieres - añadió.
Jake me miró de reojo y yo asentí. Si el quería que se quedase, pero la situación sería tensa e incómoda con Nahuel, allí, presente.
Entonces dijo:
- Me quedaré - y ví como a Sarah se le iluminaba el rostro - pero por ella - y me señaló, Sarah había pasado de estar con las mejillas rosas y una sonrisa, a... cejas fruncidas, labios cerrados y ahora toda roja.
Y así dijo entre dientes:
- Como tú quieras -
Hasta ese momento no había advertido la presencia de Marco, el bombóm del colegio, el chico de Sarah. Pero claro, Nahuel y Jacob le pasaban el trapo, sarcasticamente, claro.

Sophie empezó a poner música, y todos comenzaron a ascender a "La Pista de Baile" que era el jardín de Sophie, muy bien decorado. Con globos, serpentinas, DJ'S, etc. Excelente.
En ese momento, sentí que dos manos, justo en el mismo tiempo, me tomaron uno de una mano y otro de otra...
Oh, Oh, entonces sentí una mano del mismo temperamento que la mía, Nahuel. Y otra que sentía latir sangre por sus venas, pero no era de Jacob, no...
Era una mano de una piel color natural, y cuando le ví la cara, sus dos ojos azules me impactaron. Era Marco.
¿Y Jacob? Entonces, justo entonces, sentí un gruñido por lo bajo que me agarraba de la cintura y me llevaba hacia la pista de baile, sus brazos eran cálidos, su piel morena, y su irresistible sonrisa, Jacob.
- Con permiso señoritos, esta dama es mi dama - y dió una risa muy burlona.
No pude evitar contenerme, y reirme junto con él. No me quise voltear, pero me imaginaba los rostros de los otros dos. Marco pálido y con cara de sorprendido y Nahuel enojado y con cejas fruncidas.
Justo cuando Jake me sacó a bailar, pusieron un lento, puso sus manos en mi cintura, y yo las mias en sus hombros. No parabamos de mirarnos, y él suspiro y dijo:
- Te amo - lo dijo de una forma mágica, apasionada, sobreprotectora, cálida, todo. Y que él me lo dijera era lo mejor de todo.
Y luego, me apretó contra su pecho y repitió:
- Te amo - al segundo me apartó de su pecho, y antes de que pudiese suspirar, sus labios se inclinaron hacia los mios en un apasionado beso...uno de los más largos que jamás habia tenido...y los más cálidos.

lunes, 26 de julio de 2010

9º CAPÍTULO: FIESTA.

Bajé de la escalera, y Nahuel me esperaba abajo con una camisa color celeste a rayas, jean y zapatillas blancas. Impecable. ¿Yo? se podría decir que tambien.
Un vestido color café, hasta las rodillas, escote en V, de mangas cortas. Como lo describí antes. Me pinté los labios de un ligero chocolate claro, que me hacía combinación con el vestido.
Casi al abrir la puerta, observé en el reflejo del espejo que había junto a esta, como quedabamos. Perfectos. Pareciamos dos modelos jóvenes con una vida por delante. Noté que en ese momento estuve diez minutos sin pensar en Jacob. Jake, el amor de mi vida. Mi sueño. Vaya, espero que esto no sea lo que estoy pensando, me dije.
Al llegar, Sophie nos recibió con una amplia sonrisa, simpática como siempre. Lucía una camisa de mangas cortas a cuadros, roja y blanca. Y una pollera blanca, le sentaba bien. Noté como se sonrojó al mirar a Nahuel, obviamente era tan lindo, que hasta ella lo vió de reojo varias veces. En realidad no solo ella, todas. Hasta Sarah, que me miró con una bronca. Jaja.
Oí como Sarah decía a otras chicas:
- Encima la muy creída, trajo a ese que parece un modelito internacional, para creersela más de lo debido. ¿Quién se cree que es? ¡Por dios! Ya mucho que me quiere quitar a mi novio. Y encima...
Blablabla, no quise ni oir. Además justo en ese momento sonó el timbre ¿Quién podría ser? pensé. Estaban todos, o al menos eso creía.
Cuando le ví, la cara se me descompuso totalmente, era Jake, ¿qué hacía ahí?.
- Soy el novio de Renesmee - dijo descaradamente - quiero hablar con ella un segundo, ¿vale? -
- Oh, si, claro - dijo Sophie y luego gritó - Ness.
- Ya, ya - dije con mala gana.
- Ven afuera - dijo Jake, el cual tenía un rostro reprimido por el dolor, la furía ¿y que más?.
Antes de salir, oí otra vez la insoportable voz quejosa y además chillona de Sarah:
- Ufa, ahora otro. Pero ¡Por favor! encima este esta mucho mejor - no sabía a quien se refería, pero creo que a Jake.
Al salir Jacob se detuvo en la esquina de la casa de Sophie, se sentó en un banco y me hizo un gesto con la mano que me indicaba que me siente yo tambien, lo hice.
- ¿Qué haces aquí? - dije enfurecida, rompiendo el silencio.
- Sé que estas enojada, porque hace... un tiempo que no nos vemos Nessie, lo siento mucho amor. Yo te amo más que a nada en el mundo, pero no puedo creer que pensases que te había abandonado, ¡Yo te amo! ¿Qué no puedes entender eso acaso? - suspiró y siguió - Y tambien sé que invitaste a ese Nahuel lo que no me parece bueno ya que...
- Espera un segundo - le interrumpí por mi sorpresa - ¿Cómo sabes todo eso?, es decir, ¿qué pensé que me habías abandonado y eso? y ¿lo de Nahuel? ¿Cómo es que...? - miré al vació, pensando. ¿Cómo sabía todo eso?.
- Bueno, esto.. yo - se puso nervioso.
- Mi padre - respondí, no lo podía creer, pues claro él me leía la mente.
- Al principio no quizo, pero le insistí en que me contase, y eso. Y lo bueno, me contó. Pero no lo culpes a Edward, culpame a mí. Es que me preocupo por tí.
- Jacob yo... - y mis lágrimas salieron sin aviso, Jake, agarro mis rostro con suavidad y calidez y aferro sus labios junto a los mios. Sintiendo así una gran llama de pasión.
Él no podía verme llorar, jamás.
Pero justo en ese momento sentí los pasos de alguien acercandose a la esquina de la casa, ¿y ahora qué? pensé mientras me apartaba de los labios de Jake para ver quién era.

sábado, 24 de julio de 2010

- AVISO -

Le puse música al BLOG, cualquier cosa si quieren cambiarla, vayan abajo de todo, hay como un MP4, en el cuál pueden pasar canciones (solamente de Twilight) y pausarlas, etc. E incluso son videos.
Gracias.
VIQUI

viernes, 23 de julio de 2010

8º CAPÍTULO: Pensamientos y hechos antes de la fiesta.

Mi rostro contrastaba contra ese hermoso vestido color café, hasta las rodillas aproximadamente. De mangas cortas y un escote en V. Mi tía Alice, la diosa de la moda, que por cierto, exagera muchísimo con eso, tiene más de 5 closets enormes con ropa nueva, que la va tirando cada vez que se usa una sola vez.
Pero este vestido era distinto, lo quería conservar, se lo rogué, y aceptó. Pero antes me dijo:
- Renesmee... ¿Por qué lo quieres conservar? no entiendo... - interrumpio con una mirada confundida y hubo un silencio, suspiro y dijo - se que es bonito, muy, pero ... ¿por qué? siempre hemos tirado tus ropas.
- Exactamente por eso tía. Ese es uno de los motivos, nunca conservo mi ropa, como alguien normal. Y el otro es que es mi primer fiesta, con mis primeros amigos humanos, y quiero usarlo y no tirarlo. Además es mi favorito ¡Me encanta! - suspiré y como no la veía muy convencida añadí - hiciste un trabajo estupendo, eres excelente en eso.
Apenas lo dije, ví como sus ojos brillaban de felicidad y emoción. Conmovida. Dulce. Y luego suspiró, y respondió:
- De acuerdo, quédatelo.
- ¡Gracias! - le dije muy alegre, y la abrasé.
Ahora que me miraba al espejo, supe que no me había equivocado. Era bellísimo, y estaba contenta de usarlo en la fiesta a la tarde que organizaba Sophie.
Otro dato que me olvidaba, es que lo invité a Nahuel, pensé que sería bueno. Después de charlar con él, creo que me gustó, realmente, y él esta interesado en mí, me lo dijo y no se molesto en sonrojarse al decirlo.
Recuerdo la escena de ayer perfectamente, eran aproximadamente las 22,30 hs de la noche.
- Renesmee, ¿te puedo decir algo? - me dijo con un tono nervioso.
- Claro que sí - le respondí, mientras admiraba sus labios, su labio inferior era fino pero el superior era algo grueso. Muy sensual, he de admitir.
- Bueno...este... tu me gustas, realmente, me gustas. Estoy enamorado de tí, desde que eras niña - se sonrojó al decir eso - es que esperé a que crecieras y por eso vine. Se lo plantee a tus padres, pero me dijeron que tu corazón estaba ocupado, les dije que no importaba, que lucharía por tí - me dedicó una sonrisa, interrumpiendo lo dicho y continuó - y cuando te ví hoy, llegando del colegio, no me arrepentí de mi elección. Esperar... - y suspiró, como si pensase en eso, y su expresión en el rostro decía como si fuese muchísimo, pero su voz decía otra cosa - Esperarte - repitió y sonrió otra vez.
- Oh - dije y no pude decir nada más. No sabía qué. Y ahí seguí - mañana hay una fiesta en la casa de una amiga, Sophie, me invitó. ¿Quieres venir?, sería bueno que nos conozcamos.
Se hizo un silencio largo, que me permitió pensar un instante en Jake. Jacob pensé. Al oir su nombre me derretía, lo amaba, pero me gustaba Nahuel. Y quería abrirme un poco más. Además hacía dos semanas que no veía a Jacob, eso me preocupaba. Quizás se abría cansado de mí, no sería raro. O no lo sé. Pero creo que el enojo de que me abandonace así me hizo querer darle una oportunidad a Nahuel. Y no solo eso, sino que este, además, me gustaba y mucho.
- Acepto - dijo y sin más ni menos le respondí:
- ¡Nos vemos mañana pués!

miércoles, 21 de julio de 2010

7º CAPÍTULO: Visita inesperada.

Ya había transcurrido una semana desde el comienzo de las clases, y era todo nuevo para mi. Pero resulto increíble lo fácil que me había adaptado.
Me hice muy amiga de Sophie, de hecho hoy es viernes, mañana a la noche hace una fiesta en su casa, a la cual estoy invitada. Cuando Sarah se enteró de esto, de que yo iba, creo que su cara se desfiguro completamente. No le caia nada bien, ya sabía el motivo. Su novio, Marco, estaba, de cierta forma, interesado en mí, aunque el no lo decía se notaba. En la forma en que me hablaba, miraba, sonreía, ayudaba, todo.
Estoy escribiendo esto, en medio de la clase de la Sra. College, mi profesora de Matemáticas. Ya que no me interesa esta materia, prefiero escribir aquí.
Hablando de eso, mmm...esto no es un diario, es como un cuaderno en el que siento que le transmito mi vida a las personas, si lo llegan a leer, claro que si.
Bueno, recíen toca el timbre, ¡nos vemos luego!.

No se darán una idea la impresión que me lleve cuando llegue agotada del colegio, mis padres me esparaban sentados en una mesa, pero hablaban con otra persona.
Un hombre de piel pálida como el marmol, diría mi madre. De unos ojos oscuros como la noche, pero en ellos había un brillo como las estrellas haciendo un espéctaculo en medio de la noche. Su cabello era de un color negro, el mismo que sus ojos.
Era hermoso, divino, perfecto...
Espera un segundo, pensé. Yo tengo novio: Jake.
Ahí vi como mi padre asentía mirando hacia la ventana, noté que el había oído lo que pensaba, y estaba de acuerdo: TIENES NOVIO, me diría.
En eso suspiré, pero creo que fue un suspiro muy fuerte, y los tres, mi padre, mi madre y ese desconocido se voltearon hacía mi. Mi madre fue la primera en hablar...
- Renesmee, seguro que no te acordaras de él ahora. Lo conociste una vez, de niña. Pero te lo presentaré de todas formas... Renesmee, él es Nahuel.
- Hola Nessie - dijo Nahuel, y me dedico una sonrisa que si no fuese porque tengo la fuerza suficiente me hubiese desmayado de la viva imagen de su hermosura. Mi madre al oir como me llamo, hizo una ligera mirada furiosa, pero luego se desvaneció ocupandole por una sonrisa. Y yo ahí me pregunté, ¿me conoce? pero...¿cómo? ¿de niña? ¿dónde? ¿cuando? ¿por qué no lo recordaba? ¿qué me pasaba? ¿me gustaba acaso este desconocido o mejor dicho ex desconocido? ¿que sentia? Varias preguntas más, ocuparon mi cabeza.
- Renesmee - dijo Nahuel con tono tranquilo - no te acuerdas de mi , ¿verdad? lo noté por tu mirada de curiosidad. Vaya, estas... - mi padre lo interrumpió con una tos irónica- bueno, soy semi-vampiro como tú, tu madre te ha hablado que hay tres más, además de tí, esas son mis dos hermanas y yo. La cuestión es que mi padre ...
y ahí me contó la historia de por qué era como yo. Me quede paralizada, ¡Un amigo como yo! ¡Uno de mi especie, por fin! Genial, pensé. Y seguí escuchándolo.

martes, 20 de julio de 2010

6º CÁPITULO: Almuerzo.

El almuerzo estuvo bien, comí tan solo una manzana y tomé de una botellita de agua mineral. No comí mucho porque estaba demasiado nerviosa por como actuarían mis compañeros o nuevos amigos o nuevos enemigos conmigo. Eso dependía de como nos llevariamos. Tenía un revoltijo en el estómago. Entonces Marco vino hacia mi y dijo:
- Renesmee, antes de venir, ¿tienes cierto apodo? digo...para presentarte.
- Oh, si. Lo siento, se me había olvidado. Nessie o Ness es lo mismo.
- De acuerdo Ness, ven conmigo.
Entonces fue cuando sentí que mi corazón latía aceleradamente, vaya, nervios. Mi peor enemigo.
Y luego paso todo...
- Chicos, ella es Re... Ness - Já fue gracioso pués Re...Ness, parecía el nombre de mi abuela: Renée.
- Oh, hola Ness. Soy Sophie - esta, me dedico una sonrisa.
Sophie era de estatura normal, casi como la mia. Era rellenita y tenía unos ojos grises muy lindos, una boca fina y su cabello era de un negro intenso y muy brilloso.
- Hola - dije timidamente.
- Y yo soy Sarah - dijo, con una mirada de cierto odio asi mí - Seguro Marco te ha hablado de mí, soy su novia.
Oh... ya veo cual era el problema, Marco demostraba cierto interés en mi y tenía novia, genial. Pero igual yo le demostraría a esta, que Marco solo me importaba como amigo, nada más. Y luego quería que me viera con Jacob, esa era otra prueba que no me gustaba Marco.
Este tenía unos ojos color azules y el cabello rubio corto, y Sarah tenía una cantidad asombrosa de cabello, recojido en una coleta, unos ojos cafés y su pelo de un color castaño oscuro.
Era en tanto atractivo, si, pero mi Jake era el chico perfecto para mí, eso ni dudarlo.
Y justo ahí Sarah interrumpió mis pensamientos, continuando con su alarderia...
- Y bueno como veras estos son mis amigos: Sophie, que ya se ha presentado. Ian - este me saludo atento y antes de que Sarah pudiese seguir dijo:
- Vaya, si que eres linda - Y me besó la mano. Mmm... me estremecí cuando lo hizo, pero el no lo noto. Por suerte.
Ian era bajo para ser varón, tenía ojos miel y era un tanto narigón. Puaj, jamás superaría a Jake.
Y luego él mismo se encargo de presentarme a los otros dos, Melani que era muy bajita y flaca, me hizo acordar a tía Alice, solo que esta caminaba como danzando en cambio Melani era algo torpe. Tenía el pelo largo hasta la cintura color negro y unos ojos enormes de color celeste. Y John era alto, y musculoso, este era parecido a tío Emmett, con fuerza y una mirada pícara. John era jugador de rugby, además. Con razón, pensé. Tenía cabello castaño oscuro y ojos negros.
Había conocido a todo mi grupo de amigos, y a una le caía muy mal: Sarah.

viernes, 16 de julio de 2010

5º CÁPITULO: Primera clase, Sr. Wagner.

Mi primer clase me puso bastante nerviosa, pero luego ya conociendo mejor a mi profesor me acostumbré a él y a su forma de ser, que por cierto Marco tenía razón era bastante exigente.
El Sr. Wagner apenas llegué me dió un libro y me dijo que lo lea muchisimo si quería estar al nivel de sus alumnos. Já, no lo necesitaba. Lo cierto es que poseo demasiada inteligencia. Desde los 7 meses leo, y como mi desarrollo es adelantado, aparentaba tener 2 años. Mi madre me contó que los leía impresionantemente bien, y que no iba a necesitar ningun refuerzo para el colegio.
El libro me lo guardé, no vaya hacer que un día esté muy aburrida y quiera leerlo o... quemarlo.

Apenas entre al aula no solo me dio el libro, sino que antes me presentó y sentí como un cálido temor recorria mis pómulos y se enrojecían de vergüenza. ¡Odiaba llamar la atención!. Y en eso para colmo, todas las mirabas se centraron en mí, y oí varios murmullos como:
Vaya que linda chica. o ... Su color de cabellos es notablemente artificial, que falsa debe ser... y más y más susurros de mezcla celos de las chicas y curiosidad de los babosos de mis nuevos compañeros. Me gustaría verles la cara si llegan a ver a Jake buscandome en moto. Jaja. Se les cae el rostro.
Bueno... Marco me cedió un lugar junto a él, lo acepté, no me caía nada mal Marco, y me quería hacer algun amigo, no quería quedar como una anti-social de por vida.
- Oye... ¿viste? estamos en la misma clase - dijo Marco con cierta nota de emoción.
- Si, que bueno... - dije, tratando de imitarle su emoción.
- Me preguntaba... este... ¿quieres estar con nosotros en el almuerzo? .
- ¿nosotros? ¿quienes son nosotros? - pregunté mientras copiaba lo que el Sr. Wagner dictaba.
- Melani, Ian, - los iba señalando - Sophie, Sarah que no están aquí, John y yo. - Me dedicó una sonrisa amistosa.
- Em... si claro. ¿por qué no? - ¿por qué no? habia muchos motivos porque NO.
Primero, no los conocía y temía que ni me dirigieran una palabra. Segundo miren si se me escapaba alguna reacción que podía llegar a ofenderlos o algun gesto con el rostro o directamente decía algo...ay no.
Y tercero si me llegaban a tocar y mostraba una imágen de mi don... eso era lo peor.
Lo cierto es que poseo un don, mi padre piensa que es el contrario al de él, si me llegan a tocar la mano, frente, etc. Muestro imágenes de lo que pienso, que se ven casi como si fueran reales, y ellos dirán ¿Y esto?. Ya me imagino sus caras de asombro. No. No podían tocarme siquiera un cabello, nada. Mejor no me arriegaria a eso, pero eso sí, aceptaria la invitación de Marco, no podía quedar tan descortés.
- De acuerdo - dijo alegre - te veré luego.
Ahí me di cuenta que había sonado el timbre y debía ir a... Matemáticas, oh genial, pensé. Dichosas sean las matemáticas, puaj. Lo cierto es que las odio, no me llevo bien con los números, para nada bien.
Pero tenía que ir a esa clase, y luego sería mi receso en el almuerzo con los chicos.

jueves, 15 de julio de 2010

4º CAPÍTULO: Escuela.

Dejé a Jacob entre los árboles, bajó del auto pero antes me dió un beso que me dejo sin aliento. Es díficil describir los besos de Jake, sus labios son cálidos y me hacen sentir una pasión que como ya dije, me deja sin aliento.
Me dolió dejarle ir, pero tenía que ir al colegio. Se
hacía tarde.

Era la primera vez que iba al colegio, ya que como aprendí a dominar bien mis ansias de sangre, mis padres decidieron mandarme a un colegio de lo más normal, el mismo al que fue mi madre, aquí en Forks.
Tengo 15 años fijos. Crecí hasta los 15 y me quedo en los 15. No me quejo, ya que esta, según dice mi tía Rosalie, es la edad más linda y tengo que aprovecharla aunque me dure para siempre...
Debo admitir que ese día estuve pendiente de qué pensarían los demás de mi belleza sobrenatural, de mi voz, de todo. Estaba segura de que iba a llamar completamente la atención y no había cosa que me disgustara más.
Cuando estacioné mi auto, un Volvo plateado que solía usar mi padre, observe todas las miradas más que en mí, en el auto. Situación incómoda.
Sabía que apenas saliera del auto me mirarían, aunque no quería eso, tuve que hacerlo así que, salí del auto con valor, y sentí varios ojos observandome.
En aquellas miradas había curiosidad, sorpresa, celos (de parte de algunas chicas) e intenciones ocultas en la vista de los varones. Mmm...
Lo primero que noté es que un chico se acercaba hacía mi direccion. Oh, oh pensé.
Y así fue, se paro enfrente mio y dijo:
- Tú eres Renesmee Cullen, ¿verdad?.
- Si - le respondí seria.
- Oh, lo siento, no me presenté soy Marco Eniltón - dijo, dedicandome una sonrisa en la cuál note algo de nerviosismo.
- Hola Marco - le dije, lo cuál me arrepentí, porque me sentí estúpida de decirle "Hola, Marco".
- ¿A qué aula vas? te puedo ayudar.
- Si... claro - No quería que me acompañara, pero no podía decirle que no - Em... tengo química, con el profesor Wagner, ¿puede ser?.
- Oh, si. El profesor Wagner... es muy exigente, tendrás que tener siempre tu - me miró el cabello y abrió los ojos sorprendidos - vaya, asombroso cabello atado -
- Gracias por el aviso - le dije y seguimos de largo.

3º CÁPITULO: Antes de la escuela.

>>> Jacob estaba saliendo del mar de La Push (zona donde vivía él) todo mojado, sacudiendo los rebeldes y hermosos cabellos que tenía y dedicandome una ancha sonrisa y una mirada que me hizo sentir en el paraíso...
...Pero entonces siento un débil pero a la vez feróz aullido detrás de mi, me doy vuelta y no había nada, simplemente plena oscuridad, vuelvo a la vista hacia el mar para ver a MI Jake pero lo único que ví era un lobo enorme del cual parecía tener rabia, ya que burbujas salían de su boca y de golpe se asoma y salta sobre mí
<<<

En ese mismo instante me desperté, había sido una de mis peores pesadillas, pero era obvio, el miedo y amor que le tenía a Jacob se mezclaban y aparecían en mis pesadillas... el amor se reflejaba en el deseo que le tenía al verlo dedicarme una de esas sonrisas y esas miradas suyas, y el temor al ver al licántropo tratando de atacarme. Lo cierto es que le tenia miedo que algún día se saque de casillas y que sin querer me hiera, ya que los hombres lobos, no sé si sabían, son de cierta forma, más fuertes que los vampiros... pero... ¿y yo? era semi-vampiro. ¿Qué hacia si un día se abalanzaba sobre mi porque lo hacía enojar... sin poder controlarse? Y luego mi vida... ya no sería vida. Y él no creo que sea tan fuerte como para sufrir por mi muerte, y menos como para saber que él me mato. Se suicidaría por el arrepentimiento y amor que me tenía.
En ese momento la voz de mi madre interrumpió mis pensamientos:
- Renesmee, hija mía, ven aquí a tomar tu desayuno. Debes ir ya al colegio.
No me dí cuenta del hambre que tenía hasta que mi estomago me lo indico con un fuerte gruñido.
- Si, ahi bajo - le respondí a mi madre.
Baje a la cocina, no había nadie, solo mi madre haciendome... huevos y tocino. Mmm... rico.
Yo era la única que le daba uso a la cocina porque todos los demás se iban de caza, y de vez en cuando yo tambien. Pero mis padres preferían que yo comiera comida humana y no de vampiros. Era lo mismo.
La sangre me gustaba, pero nunca dije que la comida humana no. Me gustaban ambas, aunque me inclinaba más hacia mi lado vampírico, pero salí a mi madre en eso del auto-control, y así podía evitar mis ansías de tomar sangre y comer adecuadamente como un humano y así ser algo normal.
Tomé mi desayuno y apenas me lo pregunté a mi misma en mis pensamientos mi padre me lo respondió:
- Si hija, vendrá a buscarte y llevarte al colegio Jacob - se rió entre dientes.
Me reí con él, si había algo que no resistía era la risa contagiosa de mi padre.
Las agujas del reloj corrían por poco, y ya se habían hecho las 7, 15 am.
Esperé 5 minutos más y se escuchó el timbre.

2º CAPÍTULO: ¿Cómo soy?

En cuanto a mí, mi piel es pálida como la de un vampiro y dura tambien. Mis ojos son cafés como los de mi madre cuando era humana aún. Mi padre agradece que tenga algunos rasgos de ella, porque según decía él, extrañaba un poco su forma humana, aunque la vampira que era mi madre ahora, le era aún mejor.
Mi cabello de bebé era color bronce, como el de Edward, mi padre, y tenía unos bucles que mi madre adoraba. Pero ahora que tengo 15 años... tengo el cabello de un color bronce pero más claro que antes, y es ondulado. Tengo tambien un flequillo recto, lo cual me gusta, me hes... moderno.
Tengo novio... Jacob Black, un licántropo, que antes de que yo existiera sufría por un amor no correspondido, el de mi madre: Bella. Y él me aborrecía cuando yo estaba en la panza de mi madre, ya que ella casi muere por mi. Pero mi padre la salvo convirtiendola en vampiro.

Luego de que yo nací, Jacob me comentó que tuvo la "imprimación" conmigo. ¿Qué era eso? cuando un licántropo (hombre lobo) se enamoraba por primera vez, y sabía que iba a compartir sus días con la persona con la que se imprimía.
Mi madre, que era una neófita en ese tiempo, al oir eso, se asusto demasiado y en ese momento trato de herir a Jake pero termino lastimando a Seth, otro licántropo, más joven que Jacob, que se interpuso entre ambos.
Luego Bella aceptó que Jake estaba completamente enamorado de mi, y se dió cuenta que daría hasta su vida por mi, lo que ella no quería era que el pensaba que yo ya era suya, y mi madre se negó terminantemente a creer eso, y dijo que yo solo era de ella, pero que me compartiría de cierta forma, con Jacob.
Menos le gusto saber a mi madre que Jake me había puesto un apodo, con el cuál todos, casí todos, menos ella, me llamaban así: Nessie. Por poco no le arranca la cabeza al ponerme ese apodo, ya que lo asoció con el "Mountruo del Lago Ness" y pensó mi madre, que Nessie venia de ahí, y no le gusto para nada.
A Jake el nombre Renesmee le parece un trabalenguas, pero lo cierto es que Bella me puso así porque es la mezcla entre los nombres de mi abuela materna: Renée y la paterna, Esme. Y mi segundo nombre es Carlie, por mis abuelos Charlie y Carlisle.
Entonces soy Renesmee Carlie Cullen, una adolescente semi-vampiro se podría decir, mitad inmortal pero no del todo. Con sangre fluyendo por sus venas y que su corazón sigue latiendo, a diferencia de los vampiros. De piel pálida, cabello bronce claro, flequillo recto y bucles. Ojos cafés como los que solía tener mi madre antes de transformarse en vampiro. Y tengo novio: Jacob un licántropo.
Así lo digo todo.

1 CAPÍTULO: La historia de mi vida: RENESMEE.

Mi nombre es Renesmee Cullen, creo que podrán saber por mi nombre quien soy, si, bueno, soy la hija de Edward Cullen, un vampiro y mi madre, muy conocida en el mundo de los vampiros, Bella Swan, tambien es uno de ellos, pero eso es ahora. Cuando ella me tuvo, era humana. Entonces deben haber adivinado... soy semi-vámpiro.
De mi especie hay solo 4. Lo cual no me sorprende que seamos tan pocos, ya que, es díficil que un vampiro se enamore de una humana, y que no piense en ella como algo solo comestible.
Para mi la historia de mis padres, es de lo más tierna.
Mi padre se enamoró de mi madre, pero le apetecía su sangre como ninguna otra, en eso lo admiro mucho, porque mantuvo resistencia por ella. Es increíble. Ella lo amaba profundamente. Cuando le conoció no sabia que era él, pero si sabia que era algo. No sabia qué, pero algo sobrenatural era.
Luego lo descubrió, y mi padre pensó que le daria miedo y no le querría ver nunca jamás, lo cuál, si hubiese sido así, lo habría respetado, porque como ella no se iba asustar de alguien que quería matarla. Pero mi madre era increíblemente valiente, no le importó, solamente tenía miedo a perder a mi padre. Eso era lo único a lo que tendría miedo.
Pasaron por varios momentos, tristes, dolorosos, alegres, tiernos, etc. Ya saben, como toda historia de amor.
El tenía y tiene un don leer mentes, lo cuál le hes completamente útil para saber que piensan sus enemigos, amigos e incluso yo, lo que considero un fiasgo pués a veces pienso en MIS COSAS, que tiene prohibido saber, pero igual lo sabe. Le envidio a mi madre en eso, ya que él, no sabía antes por qué, no le podía leer la mente, incluso cuando era humana. Algo muy extraño... pero insoportable para él. Y mi madre obviamente, agradecía que no pudiera hacerlo pero... se consideraba un bicho raro porque él no pudiera leerle la mente.
Luego descubrimos qué pasaba, cuando se convirtió en vampiro, en ese tiempo, aproximadamente. Un amigo de ellos, que tiene el don de saber que dones tienen los vampiros e incluso humanos, supo que ella tenia el don llamado "escudo", este la protegía de cualquier cosa. Si algún vampiro la atacaba con su don... ella no lo sentía. Y después pudo controlar mejor esa "goma elástica" como la llama ella a su escudo y pudo cubrirnos a todos en él y así hacer que estuviesemos protegidos. Increíble, ¿no?.